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El tango desopilante de los Butaca



"Los Hermanos Butaca serían para mí Los Twist de hoy pero en versión tanguera", dice Mavi Díaz, madrina y productora artística del nuevo disco del dúo, Choque de frente, que vuelve a colocar en escena ese puñado de canciones de perfume tanguero y humor absurdo con el que se presentarán hoy, a las 21, en El Cubo (pasaje Zelaya 3043), con invitados como Pipo Cipolatti, Palo Pandolfo y la ex Viuda e Hijas.

Germán Dominice (voz) y Carlos Senín (guitarra) están sentados a la mesa del bar, sin las butacas en la cabeza que los hicieron conocidos por sus excéntricas performances para el medio tanguero. Juntos repasan los orígenes de esta formación, que comenzó como una banda de rock a inicios de los noventa y fue transmutando en un proyecto presente con un sonido urbano y de espíritu tanguero. "Mantenemos ese concepto de la canción rock, nada más que ahora las tangueamos instrumentalmente con una formación donde tocan tangueros de verdad, no como nosotros. De alguna manera somos ex rockeros y ex tangueros porque podemos tocar en el Festival de Tango, en el Salón Pueyrredón o Plasma, que son escenas muy diferentes", cuenta Dominice.

Los Hermanos Butaca llamaron la atención con su disco debut a partir de emblemáticos himnos under del tango, como "Evita" o "Quisiera ser Perón". "En muchos lugares no sabían si matarnos o invitarnos a los actos a cantar la marchita. Ese lugar es interesante, porque nosotros no nos estamos definiendo políticamente. Para mí es todo lo contrario, es la lectura de cada uno según su color", apunta Dominice.

La ironía y la conmoción de esas viñetas peronistas los ubicaron en esa corriente de tangueros que toma el humor Capusotto como influencia. "Resultamos llamativos. El humor y lo visual forman parte de nuestra estética y una vez que entraron en nuestro juego perdieron", apunta Senín, el otro compositor de la banda.

En el nuevo disco, Los Hermanos Butaca acentúan el sonido tanguero en temas como "No sé si tengo ganas de volver" y "Peinale la cabeza al loro"; dedican una indirecta al piquetero D´Elía en "Psicodelia", y hacen guiños al rock con invitados como Palo Pandolfo en "Besos de carmín" y "Tavo", junto a Pipo Cipolatti. "No estamos influenciados por Piazzolla sino por Los Twist. Creo que tenemos del rock una actitud de hazlo tú mismo o esa cosa del principio del tango, que tenía letras irreproducibles, antes de que se volviera paquete. Esa es una de las cosas que nos permiten jugar con el absurdo, porque en realidad si uno escucha algunas letras de tango uno puede encontrar en esa exageración su costado gracioso."

Gabriel Plaza (La Naciòn)

Acho Estol: La doble vida del hombre de La Chicana


“Quería hacer un tango que se notara que estaba hecho por un tipo que es fanático de los Beatles, que además de que amo el tango y lo hago a conciencia, lo hago con un ojo puesto en Hendrix también”


Acho Estol, el líder del grupo argentino La Chicana, publica en España su segundo disco solista, “Buenosaurios”, una fascinante obra conceptual con Buenos Aires y sus gentes como motivo principal y con invitados de excepción poniendo voz a cada tema. Un disco de tango, sí, pero a la manera de Estol.
Acho Estol acaba de aterrizar en Madrid y anda sorprendido con la lluvia que descarga sobre la capital. Ha estado en París, actuando junto a La Chicana, el grupo tanguero que lidera mano a mano con Dolores Solá. Lo que nos lleva a la primera pregunta: ¿La Chicana no estaba de vacaciones?
“Sí, porque nos tomamos el año para hacer discos en solitario. En realidad fue más de un año. Hace tres años que logré convencer a Lola de que ella debía tener una historia en paralelo para que fuera en solitario. Yo estaba sacando mi anterior disco en solitario, ‘Mi película’, y ella quería tocar todo el tiempo en directo, cada vez que hubiera oportunidad, y yo, por el contrario, estaba muy entusiasmado con el estudio porque estaba produciendo a muchos grupos y solistas, y, la verdad, cada vez estoy más entusiasmado con ello. Entramos como en un conflicto de intereses, yo cada vez más en el estudio produciendo y ella con el escenario. Entonces le dije ‘vos debés tener un proyecto solista que te permita tocar todos los días, y de vez en cuando, con La Chicana, hacemos las cosas que valgan la pena o presentamos los discos o hacemos las giras, pero que no estés atada a mí’. Finalmente, la convencí, pero lo hizo muy a conciencia, muy seriamente, y se tomó su tiempo.”

Entonces, ¿Dolores también ha grabado en solitario?
Sí, lo acaba de terminar, yo produje una tercera parte del disco, pero ella, a lo largo de estos dos años y medio, armó su pequeña banda y está haciendo conciertos en solitario, con lo cual yo me he liberado bastante. Fue una buena idea, porque ella está contenta, como intérprete tenía una vida aparte de La Chicana que debía explotar.

Para quien no lo sepa, aclaremos que La Chicana es una soberbia formación que factura tangos de nuevo cuño, firmados por Acho Estol e interpretados por Dolores Solá, pero a la manera de los clásicos, cuando el tango era un género eminentemente arrabalero. Aunque no pensemos que el grupo cae en la nostalgia, para nada, muy al contrario, su propuesta, concepción y poética son netamente contemporáneas, hijas y reflejo de los tiempos que vivimos. Sus seguidores sabemos de la bicefalia que los define y que es su fuerza: El talento compositor y musical de uno, la majestuosidad, calidez y excepcionales condiciones vocales y escénicas de la otra. En cualquier caso, Estol visita Madrid para promocionar “Buenosaurios” (editado por Galileo), su segundo disco solista, un trabajo que supone un giro radical frente al primero, abiertamente rockero. Esta segunda entrega tiene más que ver con La Chicana, pues se interna en el tango, pero en cada tema es un vocalista, todos masculinos, quien se pone frente al micrófono: Cantantes abiertamente tangueros (Tata Cedrón, Juan Vattuone), rockeros con corazón de tango (Antonio Birabent, Palo Pandolfo) o inclasificables francotiradores de la escena porteña (Ariel Prat, Pablo Dacal).

Acabas de publicar tu segundo disco, Dolores va a sacar el suyo, ¿las vacaciones de La Chicana acabarán por ser largas?
No, en 2009 hemos estado de vacaciones, aunque tocamos en Buenos Aires, en Rosario, pero a mí no me interesa presentar “Buenosaurios” como frontman, lo presentamos en diciembre junto a La Chicana en el festival del Tazo, que para mí es el festival más importante del mundo, porque allí se juntan los mejores artistas del tango. Allí tocamos con La Chicana y aprovechamos para tocar “Buenosaurios” dentro de los conciertos de La Chicana, hicimos dos conciertos con los cantantes invitados del disco, fue buenísimo, vinieron siete u ocho a cada concierto y fue genial, porque fueron unos encuentros maravillosos entre los rockeros y los tangueros: Uno grande, de 60 o 70 años, con otro de veinte. Al mismo tiempo, aprovechamos para hacer los dúos de La Chicana, porque en los discos de La Chicana hay muchos dúos también. Fue un poco una pesadilla logística, preparar dúos. Fueron muy buenos conciertos, porque cada poco subía uno y cantaba un tema de “Buenosaurios”, luego se hacía un dúo de algo de La Chicana, con Dolores, luego subía otro. El camerino fue genial, veías s Palo Pandolfo, con su pelo rasta, conversando con el Tata Cedrón o a Juan Vattuone con Antonio Birabent… Fue una bellísima experiencia, que la vamos a repetir, el 9 de abril tenemos un teatro en Buenos Aires, para hacer esto mismo, “Buenosaurios” y La Chicana. Este formato está lindo, tener a todos los cantores, a todos los varones. A mí, que estén todos cantando mis canciones, me parece un lujo.

Porque este es un disco de hombres.
Sí, es un disco de hombres. Para que no sea tanto de cojones y tan masculino, me parece lindo haberlo hecho en directo dentro de La Chicana y tener a Lola de invitada.

¿Cómo se te ocurrió que en cada tema del disco hubiera un cantante?
Surgió del aburrimiento: Lola se tomó tanto tiempo con su disco solista… Hace algo más de un año, estábamos en el aeropuerto de Roma y le dije, pero, “¿cuándo vas a terminar tu disco solista, porque ya viene largo esto?” Y me dijo, “no sé, tengo que tomarme mi tiempo”. Y dije, “bueno, no te apures, tú haz tranquila el tuyo, si quieres te ayudo, pero, mientras tanto, pues yo me hago otro, porque pensaba que en 2009 íbamos a hacer un disco de La Chicana”. Y allí mismo empezamos a pensarlo, y Dolores me dio la idea de llamar a un cantor para cada canción. Así, para no tratar de hacer algo como La Chicana, lo hacía todo con varones. Totalmente masculino. Además, yo tenía acumulados temas que no encajaban en La Chicana porque eran muy masculinos, o muy oscuros. También había otros que habrían ido a parar al próximo disco de La Chicana, pero los canibalicé, no hubo más remedio. Pero fue ella misma la que me dio la idea de que llamara a un cantor distinto para cada tema.

¿A ti no te gusta cantar?
Sí, me gusta cantar, lo que pasa es que me tomo muy en serio el tema del tango. Me parece que el cantor de tango es un especialista.

¿Y tú no lo eres?
Yo no lo soy. Cantar tango es algo muy difícil, tengo mucho respeto por los cantores de tango, yo puedo cantar rock y puedo cantar cumbia y puedo cantar milonga, pero no tango. Una vez que empecé a ver los invitados, me dije, “acá no puedo cantar yo, al lado de todos estos, que son grandes cantores”, me pareció innecesario meterme yo en el medio. No me interesa particularmente cantar, aunque sí me gusta cantar con Lola a dos voces, o cantar cosas más rockeras o folclóricas, eso me gusta mucho. Pero nunca me sentí cómodo cantando tango, creo que cantar tango es para los cantantes de tango.

Por eso, como el anterior disco, “Mi película”, era un disco rockero, sí que lo cantaste tú.
Claro, tuve un par de invitados, pero canté la mayoría del disco porque me sentí capaz. También junté canciones que yo podía y quería cantar. Pero esto que me digo a mí mismo, se lo diría a varios, pero no necesito nombrarlos. Cantar el tango es para los cantores de tango. Le tengo mucho respeto.

Me ha hecho mucha ilusión escuchar al Tata Cedrón en ‘Tango del diablo’, al que hacía mucho tiempo que no oía. ¿Te costó mucho que participara en el disco?
No, realmente, yo no me animaba. Lola me decía, “para ‘Tango del diablo’, tienes que llamar al Tata”, y dije, “¡uy, no!”, más que nada me daba pereza encarar al Tata, que más que nada es bastante cabrón, y tenía miedo de su rechazo, pensaba, “me voy a deprimir cuando me diga que no”. Porque es un tipo muy serio, nada hipócrita, cuando algo le gusta te lo dice, y cuando algo no le gusta, te critica y te parte la cabeza.

¿En serio?
Claro, es un tipo muy frontal y muy honesto, eso es lo que más me gusta de él. Pero me daba miedo llamarlo y arriesgarme a su rechazo, aunque me animé porque el tango era suficientemente difícil como para que le gustara. Y terminamos íntimos, realmente, después de diez años de una relación muy tentativa, en la que cada vez que yo le daba un disco de La Chicana él me decía muy honestamente lo que le había gustado y lo que no, terminamos íntimos; hasta el punto que un día estábamos tomando mate en su casa y me dijo, “che, ¿vos me querés dar una letra de tango para que yo le ponga música y que hagamos algo juntos?”. Me emocioné, me dio una emoción terrible, salí corriendo, inspiradísimo, y al otro día le di una letra y dos días después llego a mi casa y pongo el contestador automático y aparece el Tata Cedrón cantando con la guitarra mi letra con su música. Fue uno de los momentos álgidos de mi vida. A partir de ese momento él quedó muy entusiasmado, es una gran felicidad para mí decirlo, aunque parezca pedante, pero es un orgullo para mí porque me he enterado por otra gente que él habla mucho de mí y que está muy contento con el ‘Tango del Diablo’, con “Buenosaurios” en general. En cuanto se lo mandé me llamó para decirme lo que le había gustado del disco. Finalmente, Lola tenía razón, y yo debía armarme de coraje y encarar al Tata.

Quizás esto sea muy atrevido por mi parte, sobre todo porque no lo sé, pero me da la impresión de que el Tata Cedrón puede ser, de algún modo, padre musical tuyo, por la manera de encarar el tango desde la contemporaneidad y por el contar las historias del género desde otra óptica, personal, renovadora y arriesgada.
Absolutamente, y no solo para mí, el Tata Cedrón cumple un papel muy importante como el eslabón perdido del tango, porque el tango que murió en los 70 y que fue cayendo, el tango que nosotros vimos cuando éramos pequeños, era un tango ya totalmente cutre, totalmente hortera, en la televisión uno veía a esta gente en las galas con su peluquín, cantores con moñito disfrazados y gritando, y era el cliché, el tópico del tango ya llevado a su expresión más macabra. Ese era el tango que conocimos cuando éramos chicos, y por eso rechazábamos el tango, porque el rock nos decía que el tango era algo viejo y de viejos, nos parecía algo totalmente antiestético. Cuando hace quince años los de mi generación empezamos a hacer tango, lo mismo Dolores y yo, descubrimos al Tata Cedrón y nos dimos cuenta de que siempre había existido una continuación, con alguien valiente, que había segudio creando, que en los años 60, en los años 70, en los años 80 había venido haciendo un tango relevante y valiente. Así que me siento muy orgulloso de lo que me dices, de que haya una paternidad artística.

Sí, esa conexión creo que está ahí, sois gente del tango pero que habéis trabajado el tango desde los márgenes.
Claro, desde los márgenes mismos del propio tango que se exilió en un lugar rarísimo y difícil. Además, lo que pasa con el Tata es que se exilió, pero físicamente.

Estuvo en Francia, creo recordar.
Sí, treinta años estuvo en Francia. Y el público argentino es muy argentino, en Argentina nadie le dio bola al Tata Cedrón mientras él estuvo exiliado, fue olvidado, por eso tuvimos que redescubrirlo. Para los tangueros argentinos, el que no está no está, es como una cosa muy cerrada.

Fíjate que en España tiene un perfil casi mítico, por aquel disco que el Cuarteto Cedrón grabó con Paco Ibáñez.
Sí, aquel es un disco muy interesante, cantan a dúo, por ejemplo, una canción que cantaba Gardel con Razzano en los años 20. ¡Nosotros descubrimos eso en los años 90! En Argentina no llegaba, había que ser muy culto y muy hispanófilo para conocer a Paco Ibáñez en Buenos Aires. El Tato, por exiliado en Francia, había sido expulsado de las huestes tangueras de Buenos Aires. Para mí fue un descubrimiento fundamental, como una guía dentro de La Chicana, el disco del Tata que recomiendo siempre, con la poesía de González Tuñón, es una biblia del tango de los 70.

Aquí Ariel Rot hizo una versión de una de aquellas canciones.
Exactamente, de ‘Eche veinte centavos en la ranura’.

¿En el disco hay alguna otra colaboración que haya tenido para ti un significado especial?
Para mí significa mucho Juan Vattuone, que es un tipo que tiene ahora unos sesenta años, y que nos hicimos amigos antes de que empezara La Chicana, hace dieciséis o diecisiete años que disfruto de su amistad y, para mí, escucharlo cantar sus tangos fue una revelación, porque fue lo que me demostró que se podía componer tangos actuales y relevantes. Nosotros empezamos con La Chicana y empezamos cantando clásicos, porque era lo que Lola sabía cantar muy bien, lo que conocía y nos gustaba mucho, pero era muy difícil la idea de pensar en componer tango en los 90. Y escuchando a Vattuone, en pequeños lugares, con treinta o cuarenta personas, con su estilo, donde puteaba mucho, decía muchos tacos y narraba mucha actualidad, tiene mucha relevancia y mucha honestidad en su poesía. Así como el Tata me inspiró tanto en la música, Vattuone me inspiró mucho en la letra, yo no habría empezado a escribir las cosas que escribí en el 96 o el 97 si no hubiera escuchado esos tangos, con los que sentí que era posible. Había un público, había una cultura, había una posibilidad. Así que ha sido un gusto contar con él, además lo llamé para cantar un tango de ciencia ficción ['Planeta rojo']. Pensé que su voz aguardentosa y ese estilo de tanguero valiente que tiene iba a pegar con esa historia de ciencia ficción.

Tango de ciencia ficción, hay que mencionar que eres muy aficionado a los cómics, ¿influyen en las historias que escribes?
Sin duda, para mí son parte de la literatura. Es una cuestión generacional, pero para mí tiene el mismo valor un álbum de Tintín que una novela de Sallinger, no puedo separarlo, son cosas que me han formado y que tienen muchísima importancia. Además, Argentina es un país que ha dado grandes autores de cómic. Cuando yo era adolescente el cómic en Argentina era un boom, así que estoy sumamente influenciado por esa estética.

“Buenosaurios” es un disco conceptual, con Buenos Aires de fondo y con historias y personajes que se mueven por sus calles. ¿Surgieron así las canciones o recogiste unas cuantas que te vinieron bien para el disco?
Algunas tienen diez o quince años, porque habían sido rechazadas por La Chicana por ser demasiado masculinas o demasiado oscuras, o porque, justo cuando estábamos haciendo un disco había una canción que se parecía mucho a otra, y elegimos una de ellas. Luego, cuando me metí con el disco, pensé que podía ser conceptual, buscando historias que tuvieran que ver con esto, y canciones que compuse en el último año, ya las compuse con esa mirada, que acompañaran a este tipo de historias narrativas de personajes solitarios, marginales, nocturnos. También empecé pensando en que era muy fuerte la identidad de la ciudad de Buenos Aires dentro del disco, pero luego descubrí que por algo el tango ha sido tan exitoso en el mundo, porque sus temas son universales y, a fin de cuentas, cualquiera de esas historias, si uno la quiere imaginar en París, Moscú o Pekín, también se puede imaginar, porque las pasiones humanas son las mismas en todos lados, lo único que hace el tango es ser un poco más descarnado y un poco más osado a la hora de no tener miedo a la cursilería. El tango es sentimental a tope, entonces, en el tango uno se entrega a la cursilería sin miedo, pero las historias son las mismas para cualquier persona en cualquier lado.

Firmas el disco junto a La Orquesta Moscas de Bar… imagino que tal orquesta no existe y que es una licencia literaria.
Sí, es una licencia literaria, en la canción ‘Mi involución’, que canta el Chino Laborde, dice “en mi bar de barfly”, es un concepto que me gusta mucho. De Bukowsky
en adelante, el concepto del barfly es habitual. Una vez se lo oí a un gran tanguero, Daniel Melingo; un día nos encontramos en Madrid, en un barechuzo de la calle Carretas, entré a tomarme una copa, y estaba Melingo, sería el año 91, y Melingo me dice, “hola, cómo estás, ¿vos también venís a este bar de barflyes?”. Me encantó la expresión, no era un bar común, era un bar de barflyes, así que tengo que admitir que ha sido un robo a Melingo.


“Una canción de Gardel y Lepera se puede comparar muy fácilmente con una canción de Lennon y McCartney: Tres minutos, cuatro o cinco acordes, una linda poesía que cualquiera puede entender y le llega al corazón”


EL ROCKERO TANGUERO


¿Cómo es posible que un rockero como tú acabara metido en el tango?
Creo que eso fue por culpa de los Pata Negra, por culpa de algo que pasó en España. Sí, Dolores y yo nos conocimos en España, y los dos compartíamos la pasión por el Nuevo Flamenco. Yo soy muy fanático de Hendrix, por ejemplo, y Pata Negra, que lo descubrí muy joven, era algo descojonante, el nivel que tenían, con su música tradicional, porque claramente son gente del flamenco, Raimundo se pone a tocar por bulerías, y te vuela la cabeza y que en algún momento de su vida se hubieran entregado al rock de esa manera y hubieran combinado las dos cosas con ese desparpajo… ¿Por qué no? ¿El flamenco y Hendrix por qué no pueden tener el mismo espíritu, si estamos hablando de fuego y pasión y amor por la música? Todo esto en el tango era terreno virgen. Estudié mucho todos aquellos discos de Pata Negra, Kiko Veneno, Ketama, Barbería del Sur, Ray Heredia… ¡y “La leyenda del tiempo”! “La leyenda del tiempo” es lo que nosotros queríamos hacer cuando hicimos el primer disco en el 2000. Era estar muy plantados en una tradición que conocemos muy bien, que habíamos estudiado mucho, yo en aquel momento era capaz de cantar cien canciones de Gardel seguidas, porque las llevo en el subconsciente, pero, al mismo tiempo, incluir también mi pasado rockero, incluir todo mi Led Zeppelin, todo mi Hendrix, todo mi Beatles, que todo eso no tuviera que estar en un cajón separado. Quería hacer un tango que se notara que estaba hecho por un tipo que es fanático de los Beatles, que además de que amo el tango y lo hago a conciencia, lo hago con un ojo puesto en Hendrix también. Así que aquellos discos seminales del nuevo flamenco, “Rock gitano”, “Guitarras callejeras”, que son fantásticos, nos influyeron mucho. Cuando nosotros comenzamos a hacer tango, el tango de moda era Piazzola, y a nosotros lo que nos gustaba era todo lo contrario, el tango de la guardia vieja, el tango más antiguo, prostibulario, improvisado, de músicos analfabetos, poesía simple y conmovedora… y descubrimos que ese tango era superpunk. Es un tango mucho más rockero que las propuestas posteriores, más académicas y sesudas, Piazzola es como un cráneo haciendo unos contrapuntos infernales, mientras que el tango que más nos gustaba a nosotros era el más primitivo. Una canción de Gardel y Lepera se puede comparar muy fácilmente con una canción de Lennon y McCartney: Tres minutos, cuatro o cinco acordes, una linda poesía que cualquiera puede entender y le llega al corazón, y eso nos interesaba mucho más que esos caminos piazzoleros por donde andaba el tango en ese momento. Se dio una combinación bastante feliz de cosas, nuestro caradurismo, nuestro amor por el tango antiguo, nuestra decisión de juntar todo eso inspirados por lo que había pasado con el flamenco en España, que era algo que, para nosotros, tenía que pasar con el tango.

Hace tiempo que manejas un lenguaje propio, pero, cuando compones, ¿hay canciones que se van al rock, y otras al tango de forma natural o las fuerzas?
El otro día un amigo me decía, “cuando cuentas las historias narrativas, tangueras, de personajes, me encanta, pero cuando te pones más abstracto, más rockero, ya no me gusta tanto”. Pero esa también es mi esencia. Lo que ocurre naturalmente es que cuando la letra va para un lugar más esotérico, menos concreto y menos de contar una historia, la música se me va para un lado más rockero o más folclórico, porque el folclore argentino tiene un componente medio ácido, al que le van las letras abstractas. Mientras que el tango me parece que es más puramente narrativo, yo me siento más cómodo contando historias en ritmo de milonga y tango, y dejando el otro tipo de poesía, más lírica y abstracta, que probablemente tenga influencia de Spinetta o de Charly García, donde las palabras son más para su uso musical, y ahí es donde tiro para el otro lado.

Por ello, si sigues escribiendo más canciones de esta segunda línea, supongo que habrá más discos tuyos en solitario en la línea de “Mi película”.
Ya no sé qué hacer. ¡Tendría que estar sacando una de esas películas cada dos meses!

¿Sí?
Sí, la verdad es que sí, se acumulan.

¿Eres muy prolífico?
Sí, pero no es que sea prolífico, ¡es que soy viejo! Tengo 45 años y estoy escribiendo canciones desde los 15, entonces hay montones de canciones que van y vuelven, de hace veinte años, de hace quince años, y que vuelven. En “Mi película” hay canciones que son viejísimas, en los discos de La Chicana también, y mientras tanto sigo haciendo diez o doce canciones por año, además, en los discos de La Chicana siempre ponemos varios covers, así que entran diez, o menos, canciones mías, de este modo, inevitablemente, se van acumulando. No es que sea tan prolífico, es que son muchos años. Ahora sí, tengo material para un disco rockero como “Mi película”, pero también tengo material para un disco de La Chicana, estamos pensando con Dolores hacer este año un disco de La Chicana, probablemente un disco doble, estamos jugando con la idea de un doble, uno con composiciones mías y el otro con versiones de clásicos no muy conocidos. Con lo cual estaríamos aprovechando nuestras experiencias en solitario. Mi rincón particular, que exploré en “Buenosaurios”, y el de Dolores, que se descubrió a sí misma como productora en su disco en solitario, que se llama “Salto mortal”, ella allí también hizo una investigación, estudió mucho repertorio de Magaldi, de Corsini y de Gardel y se redescubrió a ella misma como intérprete, porque estaba un poco bajo mi control, y ella necesitaba irse en solitario para explorar su capacidad como intérprete en libertad. Entonces, si hacemos un disco doble de La Chicana, podríamos hacer esto.

Se acumulan los proyectos.
¿Y si no? ¿Si no qué hacemos? [risas] La gente no quiere ni comprar los discos, se los bajan por internet, todo se ve negro, el único antídoto que yo veo es trabajar. Al mismo tiempo, trabajo mucho en el estudio con bandas, con grupos de rock.

¿Te has montado tu propio estudio?
Sí, me gusta mucho producir y producir a otros autores, antes no lo podía hacer pero fui encontrando esa posibilidad y ahora me encanta descubrir autores, producirlos y darles forma, me gustan más los que están más verdes, que tengan buenas canciones y que no sepan muy bien qué hacer con ellas. Darle forma a eso me da mucho placer.

¿A quiénes has producido?
A Martín Elizalde, que es el cantante de un grupo que se llama Los Falsos Profetas, un grupo de rock tanguero, pero él tiene una vena solitaria que me parece más profunda, más de cantautor que la que tiene con su grupo. También produje a una especie de rockero psicodélico que se llama El Tigre, que sacó un disco que se llama “El tigre y sus manchas”, lo terminamos hace un año, es como rock psicodélico de los 60, como Syd Barret, un personaje que me encantó su música para producir porque es muy psicodélico y a mí la música psicodélica me encanta.

¿Producir te ofrece la posibilidad de moverte en otros registros?
Claro, y con otra libertad, por algún motivo uno tiene menos complejos, si yo estoy haciendo un disco de La Chicana me lo tomo de una manera, siento que hay una lupa que me está mirando y que estoy mostrando mi alma. Sin embargo, cuando estoy trabajando con otra gente, me siento más libre y más experimental. Cada vez me gusta más producir, es un placer, en 2009 hice cinco discos como productor. Ahora estoy trabajando la música para un documental de una directora gallega que me llamó y me pidió algo muy suave, estilo Baladamenti, algo Ry Cooder; para mí, que soy tan barroco, me encanta ese minimalismo porque es un desafío. Porque el desafío de la música de película es que hay que poner muchísimo menos, solo hay que acompañar.

A todo esto, ¿tienes tiempo para dormir?
Sí, parece que estuviera muy ocupado porque te lo cuento todo junto, pero sí, duermo [risas].



Fuente:efeeme.com
Texto: JUAN PUCHADES.
Fotos: SANTIAGO SCHROEDER.

Lo nuevo de Esteban Morgado
“Vamos que venimos”


El cuarteto del guitarrista y compositor Esteban Morgado presentará el 11 de marzo su nueva producción “Vamos que venimos”. Acompañado por el bandoneonísta Walter Castro, el contrabajista Horacio Hurtado y el violinista Enrique Condomí, los 16 tangos y milongas de autoría propia y ajena que componen el CD serán estrenados en vivo en La Trastienda (Balcarce 460) a las 21. Las entradas -que van desde los 40 pesos- se consiguen en la boletería de la sala, a través de Ticketek y en Lee-chi, Soy rock, Locuras y Estadio Obras.



incluirá los temas:

01. Vamos que venimos
02. Fuimos
03. Gauchita
04. Nunca tuvo novio
05. Endemoniado
06. Esta noche
07. Siempre hay revancha
08. Malena
09. Y vos tan lejos(Tema de Lucía)
10. Días de gloria
11. Tema para Haroldo(a Haroldo Conti)
12. Flores negras
13. Lately
14. Patio de tango
15. Morena (en guitarras)
16. Libertango

Empieza el primer festival de Tango independiente




“Me hablé todo”, lanza Moscato al final de la charla y fue el único, entre ocho, que no emitió palabra. Los demás sí... todos para explicar, desde diferentes ángulos, perspectivas y visiones, de qué irá la primera edición del Festival de Tango Independiente, que se desarrollará desde mañana hasta el próximo domingo. “Dar visibilidad a una movida del tango que está entre nosotros y no tiene difusión”, resume, escueto y exacto, Germán Marcos, periodista, productor y coorganizador del encuentro junto a la gente de la Unión de Orquestas Típicas. Lo rodean, entre sandwiches de milanesas, aguas minerales, instrumentos y cafés, Julio Coviello, Alan Haksten, Cucuza Castiello, Angel Pulice, Ruth de Vicenzo, Pablo Bernaba y el inefable Moscato Luna, algunos de los músicos que le pondrán sustancia a lo que, en esencia, huele a bocanada de aire fresco en medio de un movimiento que suele contaminarse con el bendito for export. Tango under, en mejores palabras. “Este festival implica la articulación de espacios muy distintos a la tanguería adonde vas y tenés que tocar sí o sí determinado repertorio, y ya... esa cuestión bien for export, o tango de cliché, ¿no? La independencia de poder elegir repertorio y espacio es un punto en común en esta cuestión estético-política que impulsa el festival. Después, hay estéticas muy diferentes que, obvio, son bienvenidas, porque las diferencias fortalecen más que las similitudes, si se las sabe articular”, extiende Bernava, integrante del Proyecto L.C.B y del Quinteto Negro La Boca.

El festival, que arranca mañana a las 18 con la presentación de las Orquestas Típicas El Afronte y La Vidu, el Quinteto Negro, el Alan Haksten Grupp, L.C.B., Pintó milonga y Cucuza (ver grilla completa aparte), orbita sobre sus propias reglas de independencia y compromiso –colectivo– con el género, por fuera de los circuitos establecidos de difusión y producción. “Nos necesitamos entre todos, por eso estamos acá. Algunos de nosotros recién nos conocemos, pero ya hay un espíritu común”, arriesga Bernaba, y Julio Coviello –bandoneonista, ex Fernández Fierro– amplifica el concepto. “Sí... lo que nos une es que somos músicos de tango que no esperamos que alguien nos contrate para organizar nuestra movida artística, sino que lo generamos desde nosotros.” “Una de las razones –engancha Haksten– es que muchos turistas vienen al país y se van con la idea de que el tango es una postal del hombre con gomina, y eso... está bien como postal, pero no es lo que pasa hoy.”

Los ideólogos pensaron en varios puntos para darle una personalidad específica –aunque no excluyente– a la iniciativa. Algunas máximas hablan de construir identidad sin declaraciones, de unir grupos y orquestas, de resistir las clausuras de locales con música en vivo –vieja prédica de la Unión de Músicos Independientes–, de recorrer milongas del conurbano, y de “vivir” en los barrios. “De reivindicar el barrio, la cotidianidad, y no depender sólo de lo exportable”, completa Marcos, también conductor de la otra pata organizadora: el programa de la Radio de las Madres, Fractura Expuesta. “Ojo, no decimos que somos el otro tango, somos un tango que existe, que gana espacios, que genera su público, su circuito... no queremos sacar a nadie de ningún lado. El tango es uno que convive entre varios y, en nuestro caso, nos une el hecho de autogenerarnos trabajo sin que nadie nos contrate.”

–Son casi todos jóvenes en esta mesa. ¿Primó el factor generacional para armar la grilla, o el ideológico?

Germán Marcos: –Sí, es cierto que lo generacional nos une, pero no dejamos a nadie afuera, aunque no estamos trabajando todo el tiempo con gente mayor, más bien nos rodeamos de pibes que hacen tango ahora. Entendemos que una de las problemáticas centrales es que el público del tango, a ver, no hay un público de tango genuino sino gente grande, histórica, y gente contemporánea que tiene que atravesar una barrera complicada. A eso apuntamos. Igual, está el Tape Rubín, que debe tener como 50, y Angel –Pulice– debe andar por las cuatro sotas, creo.

Angel Pulice: –Sí, ya me caí de la ruleta (risas).

Pulice, en rigor el mayor del grupo, es el presidente de la agrupación Talibán del Tango y forma, junto a Ruth De Vicenzo y elenco, un quinteto cuya lírica ríspida y directa juega entre las más lúcidas de la actualidad. Ambos se presentarán este martes en Mussetta, el bar que “copó” Coviello para animar el vermouth de cada jueves. “Generar tus propias movidas y espacios te da independencia para hacer lo que sentís, sin sentirte obligado a grabar un repertorio determinado o tocar siempre ‘La cumparsita’. Podés elegir entre hacerla o no, o arriesgar versiones de ruptura, o que no sean tan bailables. Te da esa libertad”, sostiene el bandoneonista que tocará el jueves, en el mismo lugar, con su cuarteto de guitarra eléctrica, piano, bandoneón y contrabajo. “El cuarteto nació de mis ganas de experimentar cómo era dirigir un grupo, con la misma idea de organización cooperativa que tenía en la Fierro, pero con una formación reducida que sonara compacta y contundente. No exploto mucho las cuestiones camarísticas sino más bien un sonido al palo, rockero. Es mi escuela”, agrega Coviello.

Otra de las propuestas –el minimal dúo Cucuza Castiello-Moscato Luna– ancla en la unión tango-fútbol, sustentada en una voz y una guitarra. “Yo soy hincha de Atlanta, y llegué a jugar en la Primera de Tigre cuando lo dirigía Ginarte. Un día en el CAFF pateé una pelota desde el escenario –por un Fernet– y casi provoco un desastre... por suerte, cayó en la mesa de mi familia y no hubo que lamentar heridos (risas), pero lo loco es que no me querían dejar tocar más en el CAFF ¡Todo un logro!, ¿no?”, cuenta Cucuza, en un detalle de color. “¿Qué hacemos? –retoma–. Bueno, creo que muchas veces lo innovador es volver a las fuentes, a lo básico, en este caso a la formación de cantor con guitarrista. No descubrimos nada, claro, porque está todo hecho, pero depende de la mirada, uno también puede crecer y transformar. Somos tradicionales pero no estructurados. Respetamos al tango, pero también le mojamos un poco la oreja.”

El Proyecto L.C.B y el Quinteto Negro La Boca, por su parte, son dos propuestas disímiles con un integrante en común: Bernaba. El trío anida en todas composiciones propias, atonales, que –lógico– no apuntan al canto ni al baile (“Armonización impresionista”, define el músico) y el Quinteto está en los antípodas: dos fueyes, guitarra, piano, contrabajo y cantor... estética tradicional con arreglos propios, milongas bailables, de choque, y disco con olor al barrio (Tango contaminado), próximo a salir. “Pensamos sacar un bandoneón empetrolado del Riachuelo... la intención es darle una base barrial y real a la producción musical. A nosotros nos cuesta mucho laburar en nuestro lugar por una cuestión cultural que trasciende lo tanguístico... ese verso de que La Boca es peligroso y te chorean... ¡La Boca es tan peligroso como Palermo y Belgrano, loco!”, descarga el bandoneonista.

–Cucuza dice, en parte, que en el tango está todo hecho. ¿Concuerdan?

A. P.: –Supongo que no, pero sí es cierto que hay bastante hecho y de esto hay mucho que no se conoce. Digo, hay que buscarle un poco la vuelta al tango, pero también mostrar lo que ya está hecho, sobre todo para la gente más joven. En general, cuando se habla de tango, para el común se trata de un puñado de temas, 10 o 20, pero eso es sólo la punta del iceberg, porque en Sadaic hay registrados como ocho mil tangos, un universo muy amplio y prácticamente desconocido para las mayorías. Teniendo en cuenta que el género estuvo bastante muerto durante un tiempo, me parece que la nuestra es una tarea doble: reflotar lo hecho y, a partir de que eso se instale, buscarle una vuelta de tuerca. Por lo menos es lo que yo trato de hacer

Ruth De Vicenzo: –Además, es un género inmenso que está en la base de nuestra idiosincrasia, de nuestra cultura, en lo explícito y en lo no explícito. En los compositores y poetas increíbles por un lado, y en los ritmos negros sobre las melodías italianas, y todo lo que está en nuestra mamadera, por otro. El que dice “yo no escuchaba tango”, igual lo escuchaba. El tango se tiene en algún lugar, consciente o inconscientemente.

A. P.: –Sí, el fraseo del tango tiene que ver con el fraseo en la forma de hablar de los habitantes de esta ciudad... Digo, hay 80 mil palabras del lunfardo que se siguen usando, y no hace falta hacer un cliché de lo que estaba para darse cuenta.

Alan Haksten: –Creo que no está todo hecho. Incluso, yo compongo mis propios temas, porque mi idea es que el día de mañana alguien pueda escucharlos y decir “si el tipo compuso, por qué yo no puedo hacerlo”. Así se va generando ese canal tan importante para aportarle al género aires nuevos. Creo que, en esencia, es el espíritu de este festival... por eso estamos.

Por Cristian Vitale (Pagina 12)

Además de la grilla de artistas que expondrán su música en diversos bares, esquinas, milongas y centros culturales de la ciudad, los organizadores decidieron incluir una serie de charlas que hacen a las problemáticas “urgentes y trascendentes” dentro del género. “En lo personal, pienso que cuando se habla de tango se habla de boludeces. De si Troilo grabó 345 o 346 temas... el punto es que la difusión del género está en manos de los coleccionistas y está todo bien con ellos, pero no son periodistas. El coleccionista va a hablar de lo que tiene, de lo que defiende, y en definitiva no defiende a los trabajadores de la música”, arenga Martín, desde la trinchera. La primera charla –gratuita como todas, y bajo el título “El tango en la economía y las políticas públicas”– tendrá lugar este miércoles en el Centro Cultural de la Cooperación y estarán como disertantes el director nacional de Artes de la Secretaría de Cultura de la Nación, José Luis Castiñeira de Dios, y el economista Jorge Marchini, autor de una investigación sobre la recaudación del tango en la ciudad, en el año 2006. “Marchini hizo un trabajo durante la gestión Telerman y cuantificó por primera vez el negocio del tango en la actualidad. Ese año se recaudaron 400 millones de pesos con el género, El 80 por ciento fue a parar a los empresarios de las casas de tango. Digamos que están explotando un bien simbólico que construimos todos”, sigue Martín. La otra charla, el próximo viernes, a las 20, en el bar El Faro, girará en torno de la Ley Nacional de Música y la ley de protección de los bandoneones, con Diego Boris (de la Federación Independiente de Músicos de la Argentina) y Oscar Fischer (presidente de la Casa del Bandoneón); y la tercera –el próximo sábado, 17.30, en la Esquina Homero Manzi– con el historiador Norberto Galasso, el profesor de filosofía Gustavo Varela y el fundador de la Unión de Orquestas Típicas, Idelfonso Pereyra, hablando sobre tango, identidad y participación social.

Estas son las direcciones de las sedes donde se desarrollará el festival a partir de mañana:

Bar Mussetta: Billinghurst y Tucumán.

Pan y Arte: Boedo 878.

Centro Cultural de la Cooperación: Corrientes 1543.

Maldita Milonga: Perú 571.

Milonga de La Vidú: Moreno 2320.

Bar El Faro: La Pampa y Constituyentes.

Gardel en Medellín: Caseros 3033.

Sanata Bar: Sarmiento y Sánchez de Bustamante.

Esquina Homero Manzi: San Juan y Boedo.

Centro Nacional de la Música: México 564.

La Viruta: Armenia 1366.


Domingo 7

18.00 Milonga al aire libre con las Orquestas Típicas El Afronte y La Vidú, el Quinteto Negro, el Alan Haksten Group, L.C.B., Pintó Milonga y Cucuza. Boedo y San Ignacio.

Lunes 8

21.00 En Bendita Milonga: Orquesta Típica El Afronte.

Martes 9

21.00 En Bar Mussetta: Angel Pulice y Ruth De Vicenzo Quinteto.

22.00 En Pan y Arte: Analía Sirio, Juan Penna y los Bonavenas.

Miércoles 10

21.00 En Maldita Milonga: Orquesta Típica El Afronte.

22.00 En el Centro Cultural de la Cooperación: Alan Haksten Grupp y Proyecto L.C.B.

Jueves 11

20.00 En Bar Mussetta, Cuarteto de Julio Coviello.

21.00 En Pan y Arte: Orquesta No Tocar las Flores.

23.00 En Milonga de La Vidú: Orquesta Típica La Vidú.

Viernes 12

21.00 En Bar El Faro: Cucuza Castiello-Moscato Luna y el Tape Rubín.

23.00 En Gardel en Medellín: Quinteto Negro La Boca y Orquesta Típica La Vidú.

Sábado 13

18.30 En Esquina Homero Manzi: Cucuza-Moscato.

22.00 En Sanata Bar: Dema y su Orquesta Petitera, Timotteo y el ciclo Conciertos Atorrantes.

Domingo 14

12.00 En la peatonal Humberto Primo (343): El Afronte.

18.00 En el Centro Nacional de la Música: Orquesta Típica La Vidú y el Alan Haksten Grupp.

24.00 En La Viruta: Orquestazo cierre del festival con El Afronte, La Vidú y el Quinteto Negro La Boca.







Nuevos interpretes
Noelia Moncada y Soledad Villamil




Noelia Moncada - "El motivo"



Noelia Moncada "Marioneta"



Soledad Villamil "De contramano"



Soledad Villamil "Baldosa floja"

Dolores Solá, cantante del grupo La Chicana , presenta "Salto mortal", su primer CD como solista



Con aires de cabaret y circo criollo, fox trots, fados, tangos, canciones camperas, pasodobles y v al ses, Dolores Solá nos habla de un Buenos Aires de la Belle Epoque , moderno y en ebullición, forjando una identidad compleja y seductora: la nuestra.
Dolores Solá revive en SALTO MORTAL una ecléctica selección de gemas olvidadas que fueron interpretadas por Gardel, Corsini o Mag al di, mostrándonos la criollez que caracterizó a estos cantores como así también su audacia y su espíritu cosmopolita.
Desde la profundidad de la pampa en una “Huella” con Atilio Reynoso o una ingenua “Mañanita de Sol” con el Tata Cedrón, hasta el delirio hollywoodense y expresionista en la opereta “ La Danza de las Libélulas”, la cantante acepta el reto y sube la apuesta invitando a John Lennon al circo trágico del tango “S al to Mort al ” inspirador del universo del disco.

Los artistas invitados a la presentación de SALTO MORTAL serán Atilio Reynoso, Tata Cedrón, Tripa Bonfiglio y Martín Pavlovsky; y los arreglos están a cargo de Acho Estol, Omar Giammarco, Luis Volcoff y Diego Rolón

PRESENTACIÓN:Jueves 29, viernes 30 y sábado 31 de octubre a las 22 hs.

Centro Cultural Torquato Tasso Defensa 1575

Reservas y ventas anticipadas 4307 6506

Valor de las localidades $40
Nicolás Ciocchini (choco)

"Vieja viola"




"Guitarra dime tu"





"Viejo baldío"


Una nueva voz con el espiritu del Tango barrial





Hernán "Cucuza" Castiello tiene 38 años y lleva cantando tangos desde los cinco. Pero no se considera un niño prodigio, simplemente un chico que se quedó enganchado con el tango cuando las últimas orquestas llegaron por su querida Villa Urquiza. "Era un barrio donde antiguamente pasaban las orquestas más importantes. Yo llegué a escuchar a Pugliese con Marino como cantor. Había varios clubes de barrio como el Club Newell s Old Boys, el club Fénix y el club Talar, donde se hacían peñas de tango. Yo era muy chico y tuve la suerte de cantar una noche que estuvieron Rufino y Floreal Ruiz. Mi caballito de batalla era el tango "Cucusita", que era bien lacrimógeno, y a partir de ahí me empezaron a llamar con ese apodo", cuenta su historia Castiello.

En ese barrio donde vivió prácticamente toda su vida, el cantor fue amasando un estilo sentimental y emotivo que depuró al máximo en el tango "Tibieza", un tema de su autoría que ganó el Certamen Hugo del Carril en 2005 y se convirtió en el nuevo caballito de batalla de sus conciertos: " Qué bien que me sale ver lo menos malo, errar por muy poco, quedar a un peldaño, segundo y tranquilo, otra vez será.. Qué bien que me sale ser el buen amigo y me falten chirolas para ser el gran... que no esté muy crudo tampoco cocido el término medio pa mí es el ideal... Con que tibieza lucho pa no estar en la mitad ".

Con "Tibieza" y otros tangos tradicionales y olvidados como "Farolito de papel", "Venganza" y "Murmullos" el cantor, acompañado en la guitarra por Hernán Reinaudo o Moscato Luna, se transformó en una revelación de la nueva escena tanguera y recuperó la filosofía del barrio de cantor sensible como fue Luisito Cardei. "No soy el típico cantor gritón sino más bien un cantor emotivo. Me gusta la palabra dicha y el fraseo chiquito como Cardei o Goyeneche, que son gente que admiro. Ellos me mostraron que si tenés cierto caudal la voz no puede estar por delante de la canción. Para mí lo importante es transmitir la emoción de una letra o de una melodía", define su estética Cucuza, que sube a escena vestido con traje y botines de fútbol embarrados.

Sin disco, por el momento, y con un demo que suena insistentemente en el sitio de Internet My Space, Cucuza mantiene la atención sobre su delicada expresividad tanguera. A partir de hoy, comienza un ciclo de recitales todos los jueves, a las 21.30, en un ambiente de cantina en El Tío Araldo, Estados Unidos 3899; y continúa con su ciclo Luisito Cardei en el bar El Faro, de Pampa y Constituyentes, todos los segundos viernes de cada mes. "Busco recuperar ese espíritu de cantor de cantinas que tenía Cardei, con un formato de voz y un instrumento. Me tira muchísimo la búsqueda de un tango que vuelva al barrio, que es de alguna manera recuperar un tiempo perdido del tango, que uno no vivió.

(La Nación)/ Ver perfil


Nena Herrera presenta su disco "Corazón de tango"
















El próximo sábado 6 de octubre en la peña ·La Catamarqueñita" de Carlitos Martínez sita en Gral. Navarro y Adán Quiroga-Villa Cubas- se presenta el albún tanguero de la querida Nena Herrera. Esta cantante que ha representado a Catamarca en la Capital, el interior y otras provincias ha concretado un sueño largamente acariciado y merecido: su primer album. Con una producción que no tiene nada que envidiar a las realizaciones nacionales ha logrado un trabajo de excelente nivel:doce temas del repertorio tanguero con una cuidada elaboración y un muy buen marco musical. Los arreglos y la dirección musical son del guitarrista Luis Chazarreta- Participan los músicos Marcelo Santos (guitarra base), Pablo Jaurena (bandoneón), Luis Acosta (violín), Mariana Cravero (violoncelo), Sergio Córdoba (piano), Duilio Maldonado (percusión), Guillermo Rearte (piano) y Fernando Gramajo (bajo eléctrico). Estas son las joyas que componen "Corazón de tango": "La última curda", "En esta tarde gris", Selección de valses, "El corazón al sur", "Naranjo en flor", "Los mareados", "Nostalgias", "Balada para un loco", "El último café", "Garganta con arena", "Malena" y "Honrar la vida".-NENA: desde blog del tango en Catamarca te acompañamos y deseamos lo mejor. Toda la suerte para tu "CORAZON TANGUERO". A.L.

Mónica Santos · Cantante de Tango


Mónica Santos es una cantante de tango clásica, de voz profunda y un estilo muy personal. Posee una gran calidad interpretativa y exhibe un gusto notable en la selección de su repertorio.

Nacida en Montevideo y establecida en Buenos Aires desde su adolescencia, transita por el género naturalmente: canta sin esfuerzos, en forma auténtica, sin imposturas.

Pertenece a una nueva generación de cantantes de tango pero sus referentes estéticos parecen estar en el pasado. Continúa un camino sin ser ortodoxa, aportando su personalidad, su dramatismo y su fraseo.

Estudia canto desde hace siete años con el Maestro Antonio Seoane. Actualmente se presenta en diferentes escenarios de la Ciudad de Buenos Aires.

Ver perfil de Mónica Santos

Bajofondo Tango Club se abrevia


El famoso productor musical argentino Gustavo Santaolalla, ganador del Oscar por las bandas sonoras de las películas Brokeback Mountain y Babel, prepara los últimos detalles del nuevo disco de Bajofondo Tango Club, que ahora sólo se llamará sólo Bajofondo, según informó la disquera Universal Records por medio de una nota de prensa.

Está previsto que en septiembre se haga el lanzamiento oficial de la placa Mar Dulce, la cual se grabó con toda la agrupación tocando al mismo tiempo. Este proceso se repitió en Argentina, Estados Unidos, España y Tokio, en donde se acompañaron de celebres amistades como Gustavo Cerati, Nelly Furtado, Elvis Costello, la rapera española Mala Rodríguez y el bandoneonista japonés Ryota Komatsu.

Antes del lanzamiento oficial, comenzará a escucharse el primer sencillo, que lleva el nombre de "Pa bailar", el cual tendrá cinco versiones: una instrumental, dos remezclas de djs argentinos y uruguayos, una en compañía del rapero Santullo y otra con la orquesta de tango Los Maestros.(el-nacional.com)

Sitio recomendado:Bajofondo Tango club

"Las del Abasto", más que una orquesta de señoritas


Esta formación musical nace en 1999 con jóvenes integrantes, que, a diferencia de las viejas "orquestas de señoritas", tienen una importante formación musical. Sus integrantes son: Valeria Matsuda (violín), María Laura Santomil (guitarra), Lucrecia Ortiz (piano), Paula Gluzman (bandoneón), Mercedes Musso (clarinete), Laura Camacho (contrabajo) y Stella Díaz (voz). Interpretan un repertorio tanguero de todos los tiempos: "Atenti pebeta", "Tinta roja", "Volver", "Bahía Blanca", "Quejas de bandoneón", "La solterona", "Anclao en París", "Absurdo", "Danzarín", "Nostálgico", "Por una cabeza", etc.
Se han presentado en numerosos lugares de n/país y el exterior, también en milongas y canales de televisión. Han logrado un estilo con personalidad propia. Vale la pena escucharlas.

Sitio recomendado:Las del Abasto (sitio oficial)

Cecilia Milone en la Fiesta Nacional del poncho



La actriz y cantante se presentará en Catamarca el domingo 22 de Julio en el marco de la edición 2007 de la fiesta nacional del poncho,también fue confirmada la presencia de Juan Darthez,segun dió a conocer el subsecretario de Cultura de la provincia Omar Toledo.

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